Cuánto consume una televisión y cómo leer la etiqueta energética
La escala cambió en 2021 y ahora casi nada llega a la A. Qué significan las letras, qué son los kWh/1000 h y cuánto cuesta al año tener la tele encendida.
Desde marzo de 2021 la etiqueta energética europea volvió a la escala de la A a la G, sin los antiguos A+, A++ y A+++. El reescalado fue deliberadamente exigente: se dejó la A vacía para que los fabricantes tuvieran margen de mejora durante años. Por eso hoy es normal ver televisores buenos en clase E, F o G.
Qué dice cada dato
- La letra grande: la clase energética en modo SDR, de la A a la G.
- kWh/1000 h: los kilovatios hora que consume en mil horas de uso. Es el número que sirve para calcular el gasto.
- La segunda letra, más pequeña: la clase en modo HDR, que siempre consume más porque el panel trabaja con más brillo.
- La resolución en píxeles y la diagonal, en la parte inferior.
Cuánto cuesta en euros
El cálculo es directo: divide los kWh/1000 h entre 1.000, multiplica por las horas que la ves al día y por 365, y multiplica por el precio del kWh. Con la tarifa española rondando los 0,15 €/kWh y un uso de cuatro horas diarias:
| Consumo declarado | Al año (4 h/día) | Coste anual aprox. |
|---|---|---|
| 27 kWh/1000 h | 39 kWh | 5,90 € |
| 60 kWh/1000 h | 88 kWh | 13,10 € |
| 100 kWh/1000 h | 146 kWh | 21,90 € |
| 180 kWh/1000 h | 263 kWh | 39,40 € |
La conclusión incómoda para el marketing: en televisores pequeños la diferencia entre una clase y otra son unos pocos euros al año. Donde el consumo sí pesa es en pantallas grandes con mucho brillo, donde el salto entre clases puede multiplicarse por cinco.
Lo que de verdad reduce el gasto
- Bajar el brillo del modo de fábrica. Los televisores salen configurados para lucir en la tienda, no en tu salón; bajarlo reduce consumo y cansa menos la vista.
- Activar el sensor de luz ambiente si la tele lo tiene: ajusta el brillo solo.
- Desactivar el modo tienda o demo, que fuerza el brillo al máximo permanentemente.
- Apagar de verdad en lugar de dejar en espera durante semanas: el consumo en reposo es bajo, pero no es cero.